Sobre nosotros

Black-and-white profile portrait in a farm field, representing the founder's roots.
Founder seated in a café booth, looking thoughtfully to the side.

Nací en Kennewick y crecí en Othello, en el corazón del 509. Mis raíces vienen de Michoacán y Jalisco.

Mis padres empezaron en las huertas — manzanas, cerezas, y después cebollas y papas. No siempre podían pagar una niñera, así que me llevaban con ellos. Algunos de mis primeros recuerdos son correr por las huertas, entre los árboles y el pasto alto, bajo el mismo sol que ellos aguantaban todo el día.

Cuando era niño, mi papá me dio un doce de sodas y me dijo: 'Véndelas, sácales algo, y con esa misma feria compras más.' Con ese calorón, se vendían solas. Ese fue mi primer negocio.

En ese momento no lo sabía, pero me estaba enseñando todo.

Fui a la Universidad de Washington — primera generación de mi familia en estudiar. Después trabajé en representación de marca y ventas de tecnología — pasando de industria a industria, pero siempre fijándome en lo mismo: dueños de negocios con raíces parecidas a las mías, gente de lucha, gente con orgullo, gente construyendo algo real pero casi invisible en línea.

Mis padres son lo más fuerte que he visto en mi vida. Yo también crecí trabajando en el campo — no solo viendo el trabajo, sino aprendiendo de cerca lo que cuestan el sacrificio, la disciplina y el orgullo. Mi madre siempre me dijo que construyera algo propio. De eso nació DOZA.

Algo propio. Algo que importara. Algo que le devolviera algo a nuestra gente.

A la mayoría de los negocios locales les falta esa ventaja digital que podría cambiarlo todo. Ese es el vacío que DOZA nació para cerrar: tomar todo lo que he aprendido, vivido y reunido, y regresarlo a mi comunidad. Hacernos más fuertes. Honrar a quienes vinieron antes que nosotros, e inspirar a quienes vienen después.

Y es para cada familia que ayudó a levantar este lugar con sus manos.

Este es el sueño de mis padres hecho realidad.

Honor

Honramos a los que vinieron antes — las manos que levantaron el 509, los que trabajaron bajo el sol para que nosotros pudiéramos soñar. Tratamos cada negocio con el mismo respeto que merece su trabajo.

Orgullo

Somos gente de orgullo. Creamos presencia digital que da ganas de presumir — un sitio que quieras enseñarle a tu mamá, a tus vecinos, a tu gente. Si no te llena de orgullo, no está terminado.

Dignidad

El trabajo de nuestra gente siempre ha tenido dignidad. Su presencia digital también debe tenerla. Nunca hacemos algo que te haga ver como menos de lo que eres.

Si tu negocio ya tiene algo especial, el trabajo de DOZA es hacerlo visible.

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